Vuelan las notas

Puerto de Vega años 70. El rock inunda el espacio de una pequeña casa en el estrecho y antiguo barrio de Estebanda, género poco menos que absolutamente desconocido para el pequeño pueblo costero en aquella época. Allí, dos hermanos, Ángel y Antonio, devoran los discos de Los Beatles, Los Stones y demás grupos referencia en los 70 creando las bases mentales de la música y capacidad creativa que años más tarde se vería representada a través de un grupo histórico de la música asturiana y sobre todo del Occidente de Asturias. Y es que Dóberman es toda una referencia que se puede encontrar sin dificultad en todo libro que recoja la historia de la música rock en Asturias.

Pero antes de todo eso, habíamos dejado a los dos hermanos empapándose de música, cultura e historia bajo el techo de su hogar. Cuando alguien siente la música con pasión y más en el mundo del rock, el paso casi inmediato es hacer su propio grupo e imitar a los artistas que se admira. De esta manera, los dos hermanos se van adentrando en la música, con enormes limitaciones pero con un ímpetu irrefrenable. Spitfires y Houston brothers son sus primeros juegos con la música y tras ellos, y su paso por diferentes orquestas donde conocerán a Ricardo García y Jose Ramón Feito, dos jóvenes músicos luarqueses, forman Dóberman.

Dóberman tuvo un éxito casi inmediato. Se extendió rápidamente por sus círculos más cercanos y en una acertada decisión 4 canciones volaron al programa de Ramon Trecet quién inmediatamente llamó a su puerta. Su interés motivó el de Edigsa y eso hizo que firmasen un contrato discográfico. Dóberman encauzaban su camino hacia el éxito y reconocimiento, pero ellos mismos decidieron al poco tiempo no continuar con aquello. Dejaron al grupo en lo más alto. Esa fue su decisión y Ángel reconoce con la perspectiva del tiempo que indudablemente fue la acertada.

Dóberman fue un hecho inevitable. La consolidación de una pasión y el reconocimiento de un trabajo que no murió ni mucho menos con el grupo, porque lo que nunca desapareció fue esa desmesurada y sana pasión por la música, ni la “simbiosis perfecta” con su hermano del que siempre habla con admiración, ni tampoco la transmisión apasionada de sus conocimientos a infinidad de personas que se han puesto en sus manos para vislumbrar la magia de las notas y así poder llegar a rozar el alma de las personas.

Porque el alma de la música está construida con el alma de las personas y eso Ángel lo sabe.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Música y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Vuelan las notas

  1. Francisco Suarez dijo:

    Angel me parece genial;lo cierto es que no llegué a conocer este grupo musical,debía de ser fantástico escucharlos en aquellos años 70;enhorabuena a Angel,y a tí,Josito,muchas gracias por haberme enviado este vuelo de notas!!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s